Este órgano del cuerpo humano es capaz de regenerarse

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Imagen: Pixabay

Por: Daniela Cortés, periodista de mi Canal 4.0

El cuerpo humano es uno de los organismos operativos más extraordinarios que existen. Estructurado por sistemas, órganos, venas y arterias. Es el encargado de la nutrición, relación y reproducción, de esta manera, es la razón por la que podemos aprovechar la vida. Aunque cada función tiene un fin determinado y opera detalladamente para desarrollarse de manera óptima, no es lo único fascinante, ya que existe un órgano capaz de regenerarse, y no, no es un mito.

El hígado es el órgano más grande el cuerpo, está ubicado en la parte superior del abdomen, cerca del estómago, los intestinos, la vesícula biliar y el páncreas. Es una parte fundamental e importante de  nuestro organismo ya que se han identificado más de quinientas funciones; dentro de las principales: producción de bilis (líquido producido para digerir las grasas), es decir que ayuda a eliminar los desechos y a descomponer las grasas en el intestino delgado durante la digestión, producción de determinadas proteínas del plasma sanguíneo, producción del colesterol (sustancia similar a la grasa que fabrica hormonas, ácidos biliares, vitamina D, y otras sustancias), conversión del exceso de glucosas a glucógeno de almacenamiento para después convertirlo en energía, regulación de coagulación sanguínea,  resistencia a las infecciones mediante la producción de factores de inmunidad, producción de urea (producto final del metabolismo proteico y se expulsa por medio de la orina), almacenamiento de las vitaminas B, K y B12, también, filtra y procesa sustancias químicas de los alimentos, el alcohol y los medicamentos.

Además de esto, tiene la capacidad de regenerarse

Ahora bien, una de las características principales del hígado es que es capaz de regenerarse, según, Jesús Chimal Monroy biólogo y Maestro de la Facultad de Ciencias de la UNAM,  la regeneración es “un fenómeno biológico que consiste en la restauración o reemplazo de estructuras completas u órganos cuando éstos han sido dañados o amputados” (2011). Este proceso no sólo sucede en los humanos, también se ha registrado en planarias (gusanos planos), en extremidades de urodelos (anfibios como la salamandra, el tritón y el ajolote), y en las aletas de peces, en el caso del ser humano sucede en el hígado, y es denominado regeneración hepática o también RH, el cual es un fenómeno complejo que obedece al patrón de respuesta al daño tisular (complementa a los genes OSKM para reprogramar las células).

En la revista Española de Enfermedades Digestivas se expone que “La regeneración hepática es uno de los fenómenos biológicos más enigmáticos y fascinantes de la escala animal” (2014, pág 172), y por supuesto que lo es, Monroy manifiesta que el hígado es capaz de recuperarse aún después de una eliminación de un 70% de su masa tisular (referencia de la biología sobre un tejido), es decir que es posible cortar la mitad del hígado y en el transcurso de un año se habrá restaurado prácticamente en su totalidad.

El proceso

Para entender cómo sucede este proceso, es importante tener en cuenta que la RH es una regeneración compensatoria, en palabras de Jesús Chimal “en esta ocurre la proliferación de las células diferenciadas para restaurar el tamaño original del órgano dañado”, de esta manera, las células a través de las cuales iniciará la regeneración pueden identificar la posición que deben establecer y conformar los tejidos, posteriormente adquieren la forma adecuada que permite el funcionamiento ideal del órgano, a todo esto, se le denomina morfogénesis (proceso biológico que lleva a que un organismo desarrolle su forma).

Por otro lado,  Sergio Iván Hoyos Cirujano General especializado en Cirugía Hepatobiliar y de Páncreas explica que este proceso requiere de “dos sistemas celulares compuestos por hepatocitos y células madre (células ovales precursoras): los hepatocitos como primera línea de respuesta ante el daño y las células madre como un compartimiento de reserva” (2008), ahora bien,  Amparo Tolosa (2018) afirma que en un estudio de la Universidad de Stanford se reveló que las células madre del hígado que expresan telomerasa (enzima responsable de mantener la estructura de los cromosomas) a niveles elevados intervienen en la regeneración de este órgano, tanto en condiciones normales como en situaciones patológicas. En este punto, es necesario recalcar, que la regeneración hepática puede suceder por donación del órgano, en donde se extrae una fracción de el o a causa de una enfermedad que produjo la pérdida de una parte del mismo, ahora bien, con la edad la cantidad de hepatocitos disminuye, lo que significa que en edades tempranas la regeneración es más rápida y completa.

Conviene mencionar que cuando el hígado termina de degradar sustancias nocivas se excretan hacia la bilis, por lo cual terminan en el intestino y son eliminadas a través de las heces fecales, por otro lado, si se eliminan por medio de la sangre estos subproductos son filtrados por los riñones y se eliminan del cuerpo  por medio de la orina, por esta razón, en ocasiones es posible detectar cambios en el color de la orina y las heces si existe algún programa con el hígado.

Teniendo en cuenta todo lo planteado, es necesario recalcar que el hígado es uno de los órganos principales de nuestro cuerpo por lo tanto también puede padecer patologías como la hepatitis a, b, c y cirrosis,  así que préstale atención a tu cuerpo y cuida de él.

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